Wednesday, January 26, 2005

"El tiempo pasa, nos vamos volviendo techno" -Luca Prodan

No se si ha sido mejor pero cada día que pasa (20 años) la figura musical de Sumo , más allá de la leyenda morbosa que pervive, va quedando difuminada por una historia rock continental que no se merece decididamente, haber tenido tales antecedentes nuevaoleros, reggaeros, funkeros, punkeros, (todo ello), como los que sembró Luca Prodan y su combo. Sumo está ahí, para el que lo quiera comprobar, como rara avis, demostrando que un día fue posible ser popular a la vez que "propositivo", antes que nadie (y luego los Redondos, puédale a quien le pueda) selló el crossover sonoro, tan en boga hoy, pero sin nuevas ideas (no hay cross sin novo, ni road sin recorrido) en un continente proclive a endiosar los remedos. Luca cantó en inglés, sí inspirado en el sello de Ian Curtis, pero inmediatamente se desligó para dejarse empapar por el canto urbano porteño, trajo de la mano el entonces aún no explotado modelo reagge-punk-canción latina como luego lo harían los infumables Cadillacs y los aún peores copiones de estos. Luego Luca en español retorció los signos del idioma, le dió carta de naturalidad a la poesía libre, sin entramparse en clichés ideológicos, conviertiéndose en el oráculo retacado de ginebra y heroína pero espetando verdades entre balbuceos, estallando desde el océano; mientras su banda caminaba por los caminos abiertos, muy abiertos del pop intelígente como nadie lo ha hecho en Latinoamérica. Ni Ceratti, ni Jorge González, que atisbaron el paraíso , lograron ampliar decididamente el "rock en ¿español? como Sumo, y aunque no todos los temas se salvan hoy en día, sería posible hacer una antología, remasterizada y toda la cosa, que incluso los españoles deberán de reconocer como años luz de lo que incluso en las tierras de Mar Otra Vez (contorsionados a más) se hacía. Para mí es hora de expropiarle Sumo a los argentinos, que renazca el interés por discos increíbles que han transitado ya dos décadas, esperando, esperando...