Wednesday, December 15, 2004

collage deconstructivo y gamberro

Jamie Lidell, la parte macabra y densa de Super Collider me tiene impactado. La verdad es que cuando en el Sónar 03, me pareció más payasada que rollo, aún y que se subió Arto Lindsay y Herbert a punkear con él. Sin embargo ya entrado en su onda, primero, Super Collider me parece la extensión futurista que merece el funk y el soul, mientras que en plano solista me gusta ese desasosiego permanente que provocan sus cut and pastes de miedo, desencantados, reflujos noise industriales de saltos de aguja, y unas ganas de portarse mal que asustan a cualquiera. La voz entre negra y clown de Lidell le dan además un toque catártico a sus temas, y casi elegante a sus patchworks de basura techno. Les deseo la más ecléctica, musicalmente hablando, de las navidades.