Friday, August 06, 2004

Tuxedomoon

Pasan los años y no deja de sucederme que después de cierto tiempo vuelvo a los discos de Tuxedomoon , para ofrecerme unas buenas dósis de romanticismo modernista, en caso de que tenga sentido hablar de esa manera. Pienso a la vez en Tuxedomoon como los eternos campeones de la segunda división, que ascienden y descienden en temporadas alternas, sin mantenrse. Y aunque ahí andan renacidos con un nuevo disco que no quiero oir, son presas de un pasado que por imperfecto sigue ofreciendo caminos, y es que no son ni música de cámara, ni techno, ni rock progresivo, ni post punk, ni nueva canción europea, en otras palabras Tuxedomoon nunca fue una banda precisa, y sus discos siempre sonaron incompletos, pero sin embargo la música permanece de una forma extraña, como un soundtrack perfecto para una época de indiferencia, para una película en la que no se pueden distinguir los escenarios ni los personajes, sonoridades sonámbulas, señas perdidas, Tuxedomoon quizás sea la banda universal perfecta, singularidad surgida del azar, buena y mala, igual y única, la hermosa mentira del pop.